Su Majestad La Reina Pepiada

21 Ene

Quiero compartir con todos ustedes un email que me mando un amigo que se encuentra en Italia acerca de la Reina pepiada la tostada por excelencia que nos acompañaba después de las RUMBAS (fiestas, marcha bailongo, etc…) a plena madrugada en las areperas en Venezuela.

 

Quién no se comió una REINA PEPIADA o una PELUA MIXTA en las madrugadas después de una buena marcha.

 

Una historia simpática.

Es la arepa más famosa del país. Su receta original dice que es una tostada rellena de pollo guisado y luego horneado, acompañado de lonjas de aguacate y granos de petit pois.

Actualmente, los establecimientos la rellenan con ensalada de gallina, mayonesa y aguacate.

Su creador aún está vivo, se llama Heriberto Álvarez, tiene 83 años y es nativo de Las Araujas, una población del estado Trujillo.

‘La autoría de la Reina Pepiada no es sólo mía sino también de mis seis hermanos ya fallecidos y, por supuesto, de mi ingeniosa madre: María de los Santos Álvarez, que en paz descanse.

Todo comenzó cuando mi papá murió, estando nosotros muy jóvenes.
Mi mamá nos trasladó desde Trujillo para Caracas en un camión de estacas. Nos instalamos en la Esquina de Cola e’ Pato, en El Guarataro. Allí montamos un negocio de empanadas. Se hicieron tan famosas que la gente se venía desde El Paraíso, expresamente, a probarlas.

Como nos fue tan bien pudimos abrir otro local de Maderero a Bucare, cerca de la Plaza Miranda. Mis hermanos y yo le pusimos El Chance. Fue allí donde vendimos las primeras tostadas.
Nuestro primer cliente se acercó a las 8:30 de la mañana, en octubre del año 49.
Nos preguntó: ‘Muchachos, ¿qué es eso de tostadas?’. Le explicamos que así se le decía a la arepa rellenita en Trujillo. Pidió una de queso de mano y se la devoró gustosamente. En ese momento se llamaba Alfredo Sánchez, vivía a una cuadra del negocio y era un aficionado al canto. Después se convirtió en Alfredo Sadel.
Imagínese qué suerte nos dio ese señor de ser el primero que se comiera una de nuestras arepas’.

El origen del nombre’

Con el tiempo fuimos creciendo y, en el año 55, abrimos Los Hermanos Álvarez en La Gran Avenida, la que comunica Plaza Venezuela con Sabana Grande. Estábamos en un punto estratégico, porque teníamos al lado la hermosa floristería de las hermanas Belloso y un negocio muy visitado que se llamaba Todo París. Nuestros clientes fijos eran Aquiles Nazoa, Oscar Yanes, Billo Frómeta y Abelardo Raidi, entre otros. Ese mismo
año, la señorita Susana Duijm ganó el Miss Mundo. Para rendirle homenaje, vestimos de reina a una de nuestras sobrinas, que tenía apenas 12 años. La sentamos como en un altarcito para que la gente la viera en el establecimiento. Entonces pasó un señor y nos preguntó por qué teníamos a esa niña allí. Le explicamos que era un homenaje a la nueva soberana de la belleza. Nos dijo: ‘¡Pero si yo soy el papá de Susana! Se las voy a traer para acá’. Y así fue. Un viernes, como a las 10:00 de la noche, se apareció la señorita Susana con su papá. Yo le di una tostada en sus manos y le dije: ‘Mire, esta tostadita se la preparó mi mamá especialmente y se va a llamar La Reina, así como lo es usted’. Ella me dijo: ‘Muchas gracias, mijo’, y se la comió con un juguito. Y como en esa época, a las mujeres de buenas curvas, así como Susana, se les llamaba ‘pepiadas’, le pusimos ese apellido a la arepa.
Mantuvimos el negocio hasta el año 68.  Otro que nos promocionó incondicionalmente fue Renny Ottolina. ¡Cómo se portó ese señor con nosotros!’.

Sobre la preparación original.

‘Se amasaba muy bien la mezcla y se le incorporaba una cucharadita de mantequilla. En aquella época se conseguía la marca Alfa, que era muy buena y salía barata.
Así, la masa adquiría una textura más flexible y perdurable. Una vez que se les daba forma, las arepas iban al budare por cinco minutos, luego al fogón hasta que se les levantaba la conchita, lo cual indicaba que estaban listas. El relleno, originalmente, es un pollo macerado: mi mamá primero lo sancochaba y le ponía bastante aliño y lo dejaba hasta el día siguiente en la nevera.
Después lo horneaba y posteriormente era que le sacaba las lonjitas para rellenar la arepa. Una ocurrencia de ella fue ponerle aguacate. Y como en el negocio teníamos petit pois, porque a la gente le encantaba, entonces los añadimos a la arepa’.

Alrededor del reinado’

Después de La Reina vino otra arepa que también se hizo famosa. Era La Multisápida. La llamamos así porque Rómulo Betancourt hablaba, en los cincuenta, del surgimiento de una política multisápida. Queríamos hacer alusión a algo que estaba sobre el tapete.
La nuestra tenía un poquito de queso, otro poquito de chicharrón, otro de pollo… Bien bonita, eso sí…
No menos famosa fue La Prohibitiva. Era una tostada rellena de caviar, un invento de uno de mis hermanos como estrategia de ventas.

La Reina costaba un bolívar y la gente se quejaba de que era muy cara, ya que las demás no pasaban de real y medio o real y cuartillo… Entonces pusimos La Prohibitiva a 27 bolívares para que La Reina luciera mucho más barata. Pero el venezolano siempre ha sido muy pantallero.

Nunca faltaba alguno que llegara y dijera a todo gañote: ‘¡Álvarez, dame una prohibitiva!’, y en secreto te susurraba: ‘de queso de mano’. Todo era para aparentar que podían pagar una cosa que nunca se vendió.

Otro de nuestros productos principales lo llamamos ‘Sistema Nervioso’. No era más que el mondongo. Le pusimos así por un borrachito maracucho que siempre nos visitaba y pedía: ‘Dame un nervioso’. Según él, era lo único que le quitaba el malestar. Pero el cliente, quizás, más importante que tuvimos fue el señor Luis Caballero Mejías.

Una noche se presentó con una bolsita de harina y nos dijo: ‘Muchachos yo preparé esta mezcla a ver si las arepas me quedan igual a las de ustedes’. Nos pidió que la probáramos y nos explicó que eran dos kilos de maíz, primero sancochados, luego molidos y posteriormente secados. Nos fue muy bien con esa mezcla. Y cómo no, si lo que nos estaba dando era la fórmula de la harina pan. Un día se presentó un señor llamado Lorenzo Mendoza (POLAR) y le compró la receta. Lo demás es historia’.

RECETA REINA PEPIADA

Masa

Harina de maíz blanco (Harina Pan)  500 g
Agua cantidad necesaria
Sal cantidad necesaria

(Si deseas unas arepas más suaves y mas doradas puedes agregar una cucharada de leche en polvo.

Preparación de la masa

Colocar la harina en un bol, agregar sal y agua. Amasar hasta logra una masa lisa. Realizar bollos de 80 gramos, dar forma. Cocinar un una sartén vuelta y vuelta. Terminar la cocción en horno a 150º C por 10 minutos.

 

Relleno

ingredientes:

1 Pechuga de pollo
1 Cebolla
1 Ajo porro
1 Diente de ajo
1 Limón
3 Taza de Agua
1 Taza de Mayonesa
1/4 de taza de aceite de maíz
2 Aguacates maduros
Sal y pimienta

 

Preparación

Ponga el pollo, la cebolla y el ajo porro en una olla, añádale agua hasta cubrirlo completamente, cocinelo hasta que este blando.
Extraiga el pollo y esmeche, colóquelo en un bol, si ve que esta un poco seco añádale un poco de Caldo (Ojo no debe quedar aguado).
Meta en la licuadora el ajo, el aceite, el aguacate, la sal y la pimienta, cuando este ya licuado como Puré mézclelo con la mayonesa y el pollo. (el batido de la mezcla tiene que quedar pastoso).
Exprima el limón, mézclelo con la taza de agua, corte el otro aguacate en rodajas y sumerjalos por un rato, esto evitara que se ponga negro, sáquelos y séquelos con unas toallitas de papel.
Presente el plato en una fuente y decore con el aguacate.

 

Sirva junto a unas deliciosas Arepas bien calientes rellenas de esta deliciosa mezcla.

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